INTRODUCCIÓN
La negligencia es definida por la Real
Academia Española (RAE), como un descuido. Es decir, una falta de aplicación,
si a esto le sumamos que, quién comete dicha infracción o error es un
profesional, será conocida como negligencia profesional. Fallar es aprender,
pero que un profesional falle; no es bien recibido por la comunidad, que, en
primera instancia: desaprueba toda la labor realizada, y; el prestigio de años,
se ve mancillado por su falta de atención.
En esta sociedad moderna, donde imperan
los elementos tecnológicos, estamos a un clic de conocer, qué profesional no
realizo correctamente su trabajo, y nos previene de acudir o buscar orientación
acerca de su especialización/actividad que practica. La televisión y los medios
digitales juegan un rol importante en la difusión sobre los avances
científicos, políticos, económicos y culturales, sin embargo; también nos
muestran los errores de los expertos, donde; en más de una ocasión, este mal
acto ha cobrado vidas, separado familias, causado discapacidad física o
personas se han quedado en la calle, porque confiaron en un perito: para que
lleven su caso, pero que; a la larga, su lucha se fue desvaneciendo y perdieron.
Al escuchar de negligencia, de inmediato,
lo asociamos a los médicos; a un mal servicio realizado por un proveedor de
salud, o de un cirujano que no utilizo sus conocimientos con rapidez y
eficiencia para salvaguardar la vida de su paciente. En una enfermedad o en una
cirugía, donde los médicos son precisos en el tratamiento y su recuperación, a
veces fallan y por ende el daño es irreversible; dejando secuelas al paciente y
a su familia, aunque la gravedad de este asunto es cuando el paciente deja de
existir.
Los abogados, juristas, fiscales y
policías; todo el aparato de justica, también entra en discusión. Se ha
evidenciado que ex presidiarios, al cumplir su condena, salen de la cárcel y
nunca le probaron nada en su contra, pero el daño no se recupera y los años
perdidos, tampoco. Muchas veces se traducen en disculpas públicas de un
funcionario que no puede resarcir el daño causado. Aunque es grave, hay casos
extremadamente trascendentales, donde inocentes han sido condenados a cadena
perpetua o peor aún a muerte. La otra cara de la moneda son los delincuentes
que luego de ser detenidos, en pocos días son liberados, dejando mucho que
desear; policías, jueces y fiscales son el opio del pueblo. Todos acuden a
estas personas que ostentan estos cargos con -regalitos y presentes- con el fin
de dejar sin efecto su detención.
Las dos profesiones son las más
cuestionadas en esta sociedad, no asimilamos errores cometidos, es la realidad,
sus actuaciones se encuentran en la palestra pública, son cargos que requieren
total atención y eficiencia para contribuir al desarrollo de un pueblo o
nación.
Los profesionales como docentes y
conductores entran en esta categoría, aunque en menor dimensión, se encuentran
dentro del rango negligencia profesional, porque se ha podido constatar abusos
infantiles dentro de establecimientos educativos y; las autoridades, nunca
tomaron los correctivos adecuados, o como conocemos popularmente se hicieron de
la ‘vista gorda’. Lo que nos deja niños ultrajados, temor a su entorno,
trastorno y un sinnúmero de sucesos complejos de encasillar. Existen muchos
maestros acusados de abuso infantil, que, dejándose llevar por la lujuria y
lascivia; hoy cumplen una condena, aunque hay docentes que han burlado la justicia
y nadie sabe su paradero.
Conducir un medio de transporte público de
por si es un profesión riesgosa, requiere habilidad, destreza, rapidez y
atención permanente, ganando experiencia, vital en casos de extrema dificultad,
En Ecuador, Diario La Hora, realiza un reportaje en el 2013, basado en el
reporte del Estado Global sobre la seguridad de las vías de la Organización
Mundial de la Salud (OMS), donde el país ocupa el segundo lugar en
mortalidad por accidente de tránsito en
América Latina, superado solo por Venezuela.
La imprudencia e impericia causan estragos
en la comunidad, el efecto es evidente, basta mirar nuestro entorno para
percibir la negligencia en un familiar, amigo o conocido. A continuación,
abordaremos, estudios y casos de sucesos de negligencia profesional y su
incidencia.
DESARROLLO
La Revista Médica de Chile Scielo, en su
edición del 2001, realiza una recopilación de estudios, acerca de los errores en Medicina, dejando como
resultado la incidencia de los galenos en su actividad profesional.
Eduardo Rosselot analiza los diversos
parámetros que ponen en duda la imputabilidad de los galenos y añade “En el
último tiempo se ha hecho abundante caudal de los errores que suelen ocurrir en
el desempeño de la atención médica. En el siglo pasado la relación médico
paciente ha estado en riesgo, con variable incidencia en distintos ambientes y
culturas, debido a los reclamos de mala práctica y acusaciones de negligencia
médica. Ello ha tenido deplorables consecuencias, no sólo para preservar esa
relación tan indispensable para la satisfacción de los cuidados personales,
sino para el prestigio de la profesión y la consecución de los objetivos
sanitarios que se multiplican en una atmósfera de confianza y se resienten
severamente cuando hay frustración en los destinatarios de los actos de salud”
(Rosselot, 2001, p. 1).
El presente estudio es un aporte para
dotar, mejorar y corregir el accionar médico, consiste en brindar herramientas
pertinentes y oportunas para que los médicos, tengan presente su utilización y
no ser juzgados arbitrariamente, el primer paso, la responsabilidad ética, es
decir, cuidado de sus pacientes y brindar un servicio de calidad; la impericia,
es otra premisa a destacar, cuando los profesionales son inexpertos y por
último las intervenciones prescindibles, las que no son necesarias y en muchos
casos son ejecutadas.
La excesiva seguridad en si mismos, es un
error común de los médicos; al estar seguro de su procedimiento, sin embargo,
luego de intervenir, resulta que no era el medio correcto. Exime del error
médico, cuando su intervención ha sido apegada a sus preceptos, total énfasis
en su historial clínico, su hospitalización y sus cuidados, solo en esos casos,
su manera de actuar no puede ser
cuestionada, teniendo en cuenta que intento salvaguardar la vida, pero que,
entendiendo que toda intervención tiene sus riesgos y uno de esos riesgos es la
muerte o discapacidad parcial o total.
El artículo científico, Los aspectos críticos de la responsabilidad
médica y su prevención, del Dr. Hugo Rodríguez Almada, de la Revista Médica
Uruguaya, plantea orientar la prevención desde un perspectiva estrictamente
médica.
Rodríguez
Almada en su estudio manifiesta que “Existe un conjunto de categorías
vinculadas al acto médico cuyo fracaso estimula la formulación de
reclamaciones, por lo que constituyen aspectos críticos de la responsabilidad
médica. Dentro de ellos se ubican la relación médico-paciente, la lex artis,
la historia clínica y el consentimiento médico. En consecuencia, aunque la
responsabilidad médica es una cuestión jurídica de enorme complejidad técnica y
en pleno desarrollo teórico, su prevención puede abordarse exclusivamente desde
la óptica del mejoramiento del acto médico” (Almada, 2001, p. 21).
Entre las cuatro categorías que recalca
Almada, ubicaremos en primera instancia a la relación médico-paciente, se
refiere a la ruptura de la misma, debido a cambios culturales en los actores
del proceso asistencial y aspectos organizativos de la asistencia médica. La
comunicación, información oportuna, consentimiento médico y el respeto al
paciente son elementos claves para enfrentar la responsabilidad médica; en
segunda instancia tenemos la lex artis o ley del arte, describe el cumplimiento
de la práctica médica, enmarcados en criterios en determinado lugar y tiempo,
es decir en una situación concreta.
La historia clínica y el consentimiento
médico son dos ejes que van apegados, como mencionamos anteriormente, Rosselot,
hace total énfasis en este error médico, que puede ser causa de responsabilidad
médica. La historia clínica es el ADN del paciente para su obtener su
diagnostico y ejecutar un tratamiento; la información, es el elemento necesario
para saber y conocer de primera mano que realizar y cómo ayudar en la
recuperación del paciente, los médicos son los encargados de estudiar el caso,
y aquello: se conoce teniendo el historial médico.
El consentimiento, es otro factor
relevante, debido a su importancia, los familiares del paciente, o el paciente
en su sano juicio determinara el accionar del médico, para que se deslinda
cualquier responsabilidad en caso de muerte o discapacidad, entendiendo que
toda operación tiene sus riesgos.
La Revista para el Análisis del Derecho
(InDret), del autor Ricardo de Ángel Yágüez, sobre La responsabilidad civil del abogado, recoge una serie de casos que
sucedieron en España, afectando a persona que no fueron notificados por sus
abogados, cometiéndose una negligencia profesional. El apartado reseña la
escasa información entre el cliente y profesional del derecho, causando
juicios, derecho a una defensa oportuna, pago indebido, demandas caducadas y
actuaciones procesales incorrectas.
Ricardo de Ángel Yágüez, menciona este caso
“El abogado fue demandado porque había llegado a un acuerdo económico -con la
parte contraria de su empresa cliente- por un importe superior al que dicha
empresa cliente le había autorizado. Desestimada la demanda por el Juzgado, la
Audiencia la estimó en su integridad” (Yágüez, 2008, p. 20).
Una empresa contrato los servicios de un
profesional del derecho para pelear un caso, pero lo que desconocían, era que
el abogado contratado se vendió al mejor postor, se dejo influenciar por el
dinero y termino aceptándolo, ahora la empresa lo demanda y espera una
resolución del juez, este caso fue inscrito como actuación negligente en
función de encargo asumidas por el abogado.
Yágüez, nos presenta otro caso, el de un
abogado que no informo a su cliente sobre la marcha de un proceso y relata “Es
subsumible en este apartado, en sentido amplio, porque de lo que se trataba era
de que el abogado y el procurador demandados no habían informado a su cliente
de que la sentencia de una Audiencia le había concedido el plazo de seis meses
para el pago de la segunda parte (la mitad) del precio de una vivienda y
anejos. El Tribunal Supremo (TS) incrementó la cuantía de la indemnización que
había fijado la Audiencia” (Yágüez, 2008, p. 5).
Describe el drama de una familia que
contaba con medio año para el pago de su vivienda, pasado este tiempo el TS
incremento el valor, la sentencia estaba ejecutoriada, pero la familia nunca
fue informada al respecto, el abogado y el procurador incurrieron en un delito
y por ende en una negligencia, los dueños de la vivienda demandaron a las
personas antes mencionadas, y reclaman una apertura del caso, aunque la
sentencia de la audiencia ya había sido concedida.
El autor, Ricardo de Ángel Yágüez, cuenta
otro caso donde una acción prescribió, por lo tanto ya no tenía validez,
informa que “Se demandó al abogado por haber dejado transcurrir el plazo de un
año sin efectuar el requerimiento que habría interrumpido la prescripción de
la acción por responsabilidad extracontractual. (Yágüez, 2008, p. 6).
El jurista, dejo caducar un recurso de
casación (anulación) y por ende, la prescripción de los hechos no tenían
validez, un año dejo pasar sin tomar en cuenta que podía pasar, como lo dice la
RAE, es un descuido, en este caso, no le presto la debida atención al caso y su
lucha no es posible, debido a que no presento la anulación en el tiempo
determinado. Esta historia termina con una demanda contra el abogado, por no
presentar las pruebas en una fecha exacta, siendo objeto de negligencia
profesional.
En Ecuador, los índices por abuso infantil
son alarmantes, las instituciones educativas se encuentran en el centro de la
opinión pública, existen casos de menores abusados y ultrajados sexualmente,
Diario El Comercio, realizó un reportaje sobre la captura de dos docentes
acusados de abuso infantil en una institución de Guayaquil, relata “dos
docentes fueron detenidos la tarde de este viernes 13 de octubre del 2017, en
la escuela del norte de Guayaquil donde se han registrado al menos 10 denuncias
de abuso sexual contra niños. La detención estuvo a cargo de la Dirección
Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen).
(El Comercio, 2017).
En el reportaje se puede constatar el drama
de los familiares perjudicados, donde relatan cómo se dio el abuso y donde tuvo
lugar, dejando mucho que desear la pasividad de los organismos de control; como
consejería, rectorado, inspección, distrito de educación: la negligencia,
abarca a todo su entorno, siendo el daño irreversible.
Este caso es uno de los muchos casos
denunciados, aquí surge la pregunta ¿cómo y bajo que parámetros se realizó la
designación de maestros?, ¿qué entidad llevo a cabo los test psicológicos y su
posterior resultados?, ¿qué tipo de seguimiento están recibiendo los niños afectados?,
son temas de interés general y requieren un profundo análisis.
Noticias RCN de Colombia, en su reportaje
narra el accidente entre un bus que cubría la ruta Quito-La Maná, donde 14
personas fallecieron y 26 resultaron heridas, los accidentes en el país son
frecuentes, basta leer los diarios o prender la televisión para conocer el
índice de mortalidad en accidentes de tránsito. Los profesionales del volante,
tienen gran responsabilidad en estos sucesos, donde diariamente las vías se
transforman en un escenario desgarrador, donde cuerpos mutilados y cadáveres
yacen por la vía. La educación es la única alternativa que nos puede proteger
del peligro, conocer sobre los riesgos que implica conducir y los peligros
inminentes nos alertarán para no cometer errores.
CONCLUSIÓN
Desde la introducción hasta el desarrollo
se han presentado casos que han sido abordados desde una perspectiva objetiva,
aunque claro, somos sujetos; la subjetividad entra en juego, pero lo intentamos
representar desde una postura crítica e imparcial. La negligencia está presente
en nuestra sociedad y siempre lo estará, porque estamos destinados a fallar, a
cometer errores, en este aspecto, existen errores que no atentan contra la
integridad de las personas, pero existen errores que pueden ser nocivos para la
salud, perjudicar a las personas, dejar incapacitado, inclusive causar la
muerte.
Por lo tanto, un profesional o experto en
una determinada especialización, deberá estar apegado a sus criterios, actuar
bajo una norma que solo el especialista conoce, tener ética e informar sin
tergiversar la información, solo la verdad ayudará a fomentar una cultura de
confianza y una excelente relación.
La negligencia en sí, encierra un circulo
vicioso, es decir, un error condenará y destruirá todo lo que se ha construido;
a través de esfuerzo y dedicación, un error es suficiente para destruirlo, en
esta sociedad actuamos bajo el odio y el resentimiento, solo esperamos que
aparezca una oportunidad para hacer fuego del árbol caído.
En algunos aspectos, la intimidación de
personas hacia el profesional, conlleva un deterioro emocional, es decir, esta
en la obligación de salvar la vida de un paciente o hacer todo lo posible para
que una condena no se ejecute, y cuando no se concreta lo que inicialmente se
requiere, el profesional es amenazado, siendo testigo presencial de
intimidación y trabajar siempre bajo presión, para cumplir con los
requerimientos de la persona contratante. Es amplio el abanico de posibilidades
negativas a las que se puede enfrentar el profesional.
Así como cada año existen personas
graduadas y se sumergen en el mundo profesional, también hay casos de expertos
que han fracasado en su intento por asegurar una carrera exitosa,
desapareciendo, sin dejar una huella que recuerde su corta estadía.
Los descuidos son propensos a ocurrir, la
idea es reconocer, identificar y corregir el o los errores, y; elaborar un plan
o proyecto que permita mitigar el impacto en las personas o en una comunidad,
solo así conoceremos a qué nos enfrentamos y cómo lo resolveremos.
Interesante tema, muy buen trabajo, esto va a ayudar a que la gente haga conciencia de las consecuencias que puede traer el mal uso de su profesión.
ResponderEliminarMuy buena elección del tema ya que hoy en día se ve mucha corrupción y su trabajo ayudará a disminuir las negligencias que se presenten cada día.
ResponderEliminarbuen trabajo es interesante este tema nos ayudara o nos brindara la oportunidad de ejercer de manera correcta y con responsabilidad la profesión que hayamos adquirido
ResponderEliminarMuy buen tema ya que se ve muchos casos en distintos hospitales es muy interesante me fascina
ResponderEliminarExcelente trabajo, contiene información interesante y muy bien estructurada, que permite al lector hacer conciencia sobre la temática tratada. ¡Felicitaciones!
ResponderEliminarBuen trabajo, Aborda una de las problemáticas que a diario se dan en nuestra sociedad.
ResponderEliminarÉxitos, sigue así
Buen trabajo, nos brindara la oportunidad de ejercer de manera correcta y con responsabilidad la profesión que hayamos adquirido
ResponderEliminarBuena eleccion del tema esperemos qe todos agan consiencia de lo grabe qe es la negligencia profecional
ResponderEliminarQue buen trabajo, así podremos saber más sobre este grabe tema de la negligencia profecional
ResponderEliminarUn tema nos hace tomar conciencia d3 que todos somos seres humanos que cometemos errores,pero que debemos ejercer nuestra profesion con toda la responsabilidad posible...
ResponderEliminarLos profesionales deverian de tener mas cuidado con su trabajo.. mas aun si dependen vidas.
ResponderEliminarLa profesion es muy importante en la vida de cada persona, hay que ser muy vañiente y avanazar siempre,muy interesante tema.
ResponderEliminarEs interesanye el tema ya que esto susede muy a menudo en nuestra sociedad ojala todos tomaramos consiensia ala hora de ejerser nuestra profecion
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